LIBRO DE LAS SOMBRAS DEL PUEBLO IBERO

CAPITULO 1984

VERSÍCULO 6-10

«De como la Cabra-Dios Ibera llama a su lado al menos esperado»

Hace muchos años, en una tranquila noche de campamento, los Iberos nos encontrábamos acampados junto a otros Pueblos Mercenarios de la península en nuestra Marcha Hacia Roma. 

Esa noche donde todos los Mercenarios no perdían su tiempo en otra cosa que no fuera beber cerveza e intentar meter su «falcata» en alguna raja caliente, un joven hondero, negó su futuro 3 veces. 

Esa misma noche, Tankar volvía caminando sólo desde el Campamento Uxama, donde había estado haciendo unas preguntas a unos fieles amigos celtíberos sobre unos temas que le preocupaban de la lealtad de ciertos personajes hacia Anibal. 

En dirección hacia el Campamento Ibero, vio a un joven hondero sentado sólo mirando al fuego de la hoguera del Campamento Hondero, al cual conocía de vista y del cual solo sabía que era hijo de una ibera y familia de varios Iberos:

  • «Eh, hondero !!! ¿Porque no me acompañas hacia mi campamento y te tomas algo con nosotros?
  • «NO. Prefiero quedarme aquí, soy Hondero.» (Respondió cortante y con una sonrisa socarrona en su boca). 

Ante una respuesta así, Tankar paró su marcha e insistió: 

  • «¿Me dejas que te haga una pregunta? ¿En que momento te alistaste en los Honderos teniendo a toda tu familia en Iberia? He visto como os tratáis en Ebussus y los novatos no sois más que mierda del elefante de Anibal. En los Iberos todos nos tratamos como hermanos y tratamos a los novatos mejor que en ninguna tropa. Te podías venir conmigo, esta noche nos vamos de ataque a un campamento romano y…. tocamos a 100 romanos por barba !!! Lo vamos a pasar bien!!!»
  • «Ya, pero NO me interesa, ya te he dicho que soy hondero y me gusta más pasar desapercibido entre la tropa»
  • «Insisto, estoy convencido de que serías un gran Ibero y te invito a visitar y conocer nuestra forma de funcionar y vivir»
  • «NO me interesan para nada los Iberos. Aparte, de ti se dice que no puedes entrar en el Campamento Celta y en alguno más hermano nuestro, así que: No me molestes más….»
  • «………»

Tankar no insistió más y siguió caminando indignado hacia Iberia. 

  • «Este chaval no sabe lo que dice y me resulta muy raro la falta de respeto con la que me ha hablado, y…. que sabrá él de lo que realmente le pasa a los Iberos con los Celtas…»

Pasaron los días y seguimos avanzando hacia Roma, el camino se hacía lento y pesado debido a los constantes altercados y peleas que ocurrían entre los pueblos mercenarios fieles a Anibal durante la marcha.  

Todos los días habían peleas entre Iberos y Celtas, Lobetanos y Uxamas… y por mas que Anibal y su Estado Mayor intentaban mediar entre los pueblos los altercados volvían a repetirse. 

Tankar, cansado de tanta lentitud y pesadez de viaje, fue a hablar con Anibal:

  • Tankar: «Anibal, tienes que hacer algo y acabar con el desacato a tu autoridad que muchos mercenarios de los que te acompañan te demuestran. Alguno de los caudillos creo que te miente y realmente no te es fiel. Veo comportamientos que no son dignos de un soldado que te ha jurado odio a Roma y que sin tener motivos solo están creando desorden y lentitud en nuestro paso hacia Roma. Veo algo raro y no termino de entender que es»
  • Anibal: » Te haré caso Tankar. Voy a organizar una reunión de todos los caudillos en la que me juren lealtad y odio a Roma»

Anibal, al día siguiente hizo llamar a todos los caudillos que le acompañaban:

Tankar, Caudillo Ibero

Retogenes Leukon, Régulo Lobetano

Barra Libre, Caudillo Celta 

Indibil, Caudillo Ilergete

Carpón, Caudillo Hondero

Arévaco, Jefe Uxama

  • Anibal: «Os he reunido a todos para que parlamentemos sobre nuestro camino hacia Roma. He sido informado de que algunos de vuestros soldados están conspirando contra vuestro juramento de odio eterno a Roma y contra el buen desarrollo de nuestro viaje a conquistarla. Quiero oíros a todos y que me expliquéis vuestra versión de lo que ocurre»
  • Leukon: «Yo realmente no me he enterado de nada, mi pueblo y yo estamos tirando del ganado y bastante tenemos»
  • Arevaco: «Yo si que he tenido personalmente algún que otro choque verbal con algún celta. Sin motivo alguno me increparon cuando bebíamos y nos reíamos de como nos íbamos a repartir el botín del saqueo a Roma»
  • Barra Libre: «Eh tu, mezcla-sangre!!, que no se te ocurra hablar de mi pueblo, nosotros también queremos saquear Roma, pero sus Islas serán nuestras y no entran en el reparto con vosotros!!!»
  • Anibal: «Ni mucho menos !!!, el reparto de las tierras y de los botines no os corresponde, estáis a mi mando, todos!!! Soy vuestro General y yo soy el que os dará lo que os merezcáis cada pueblo!!! El que no este de acuerdo que lo diga ahora y rompa el juramento que hizo, ateniéndose a las consecuencias.»
  • Indibil: «Mi General, los Ilergetes y yo a su mando te seremos fieles hasta la muerte»
  • Carpón: «Mi pueblo y todas nuestras hondas estarán a tu mando, te lo juro Anibal!!!»
  • Tankar: «Yo creo que aquí alguien miente. Todos los días comienzan los altercados entre los pueblos por alguna mentira que comienza en la boca de alguien y creo que sé quién es, lo estoy viendo en sus ojos.»
  • Anibal: «¿De quién hablas Tankar? Estás haciendo una grave acusación que se puede volver en tu contra.»
  • Retogenes Leukon: «¿A quien acusas Tankar? Tendrás que luchar contra quien acuses!!!.»
  • Tankar: «No hará falta, el traidor se desvelará solo.»
  • Barra Libre: «Menudo farsante este Tankar!!! Se cree un brujo o un So-cerdote de los suyos para adivinar el futuro….»
  • Tankar: «Barra Libre, contéstame una sencilla pregunta: ¿De donde eres?»
  • Barra Libre: «Grandísimo Hechicero Tankar, como bien sabes soy nacido en Lueci, capital del mundo celta. Todos lo saben»

De repente el Caudillo Arévaco se levantó y llamó a uno de sus Mercenarios:

  • «Pumba!!! Pasa!!!»

Pumba era un artesano del acero de Uxama Argelae, capital de la Celtiberia, donde se encontraba el mercado central de toda Iberia, donde todos los pobladores de la península llegaban con sus animales, armas y alimentos para comprar y vender otros productos de cualquier punto y puerto de Iberia, Europa y Africa. 

Durante años, Pumba había forjado espadas del mejor acero celtíbero para Caudillos, Reyes y Generales de todos los poblados y pueblos de la península. 

Conocía sus vidas, escoltas, putas, y miserias de toda la piel de toro, ya que su forja disponía de un pequeño hostal donde sus clientes se hospedaban mientras el fabricaba sus encargos.  

  • Arévaco: «Pumba, ¿puedes decirnos a todos si conoces a todos los caudillos de esta mesa?»
  • Pumba: «Si Caudillo, los conozco a todos.»
  • Arevaco: «Pumba, ¿hay alguno de ellos que no empuñe una espada de la tierra en la que nació?»
  • Pumba: «Si, hay uno.»
  • Arevaco: «Pumba, ¿puedes decirnos… ?»  

Sobresaltado, Barra Libre se puso de pie y desenfundó su espada de antenas pero sus nervios le jugaron una mala pasada y se le cayó la espada al suelo.  

 

  • Tankar: «Barra Libre, ¿Puedes decirnos realmente de donde eres?

Barra Libre había vuelto a coger su espada y amenazante se dirigió a Tankar.

  • Barra Libre: «A ti no tengo que decirte nada!!! Ni a ti tampoco Anibal!!! No eres el merecedor de toda Europa, eres un africano impío, adorador de dioses falsos y enemigo del Aguila de Roma, a la que pertenece el derecho divino de gobernar Europa e Iberia !!!»

En este momento Tánkar se puso en pie, Anibal a continuación y arrinconado ambos a Barra Libre lo desarmaron fácilmente porque ya se sentía perdido. 

  • Tankar: «Caudillo Celta Barralibre, hemos descubierto tu mentira. No eres celta y has deshonrado a un gran pueblo, hace tiempo que sabía que era un Hondero Balear infiltrado en tierras celtas para enfrentar a todos los pueblos de la península, Iberos y Celtas, para después llegar desde Ebussus y ayudar a conquistar Iberia con y para Roma. Por eso querías las Islas…»

Sin más dilación Anibal mando arrestar y llevar a Barra Libre a la piedra más alta del lugar y congregó a todos los Mercenarios y soldados que le seguían:

  • Anibal: «Carthagineses, Mercenarios, pueblos que me seguís y habéis confiado en mí para devolveros La Paz que Roma os quitó: Hemos desenmascarado al topo que estaba malvando nuestro camino y las relaciones entre pueblos. Gracias a vuestros jefes hemos acabado con este enemigo infiltrado. Para hacer justicia Barra Libre morirá por una espada de cada pueblo al que ha traicionado y mentido. Ahora mismo y en este lugar!!!»

Y así fué.  En ese momento Barra Libre, enemigo de la paz entre los pueblos de Iberia fue atravesado por una falcata ibera, una antenae lobetana, una falcata Uxama, una lanza celta, una falcata Ilergete y para dejarlo morir lentamente colgado del cuello por una honda balear. 

Por suerte esta historia de años de enfrentamientos entre Iberos, Celtas, Honderos y demás pueblos mercenarios tuvo su fin. 

El malvado espía fue descubierto y acabó como se merecía. 

Los iberos que acusaban a Tankar de las malas relaciones con el pueblo celta tuvieron que pedirle perdón. 

Los Celtas fieles a Barra Libre desaparecieron y la mayoría paso a formar parte de legiones romanas. 

Comenzó un profundo cambio de reestructuración en tropas mercenarias. 

Años después los Honderos perdieron un socio…..

… Y los Iberos ganamos un líder. 

Hoy hemos leído el capítulo del Libro de las Sombras de Erku, el Infiltrado, el que nació ibero, pero por los destinos inescrutables de la vida, comenzó lejos de su familia y de su pueblo.

En su pasado formó parte de las tropas del enemigo acérrimo de Tankar pero hoy, por tanto aprendizaje de manos de la Cabra-Dios Ibera, lo ha relevado en el mando del Pueblo Ibero. 

Moraleja:

«Cuando la Cabra-Dios Ibera clava sus cuernos en tu corazón, es porque te quiere a su lado y cuando el Padre-Lobo se tira a morderte es para sacarte la maldad del corazón a dentelladas.»

Nuestra Madre La Cabra, llamo a Erku para ser su portavoz y transmisor de enseñanzas y consejos. 

«En Iberia estas a salvo hijo mío»

Estracto del Libro de las Sombras según Tankar.

HAPETAKE ERKU !!!

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