CaudilloKaisen

    Los íberos se agrupaban en clanes, los clanes en tribus y estas tribus formaban las distintas poblaciones de uno o varios asentamientos, teniendo en algunas ocasiones carácter de nación.

    En los momentos de amenaza los íberos se unían en torno a un señor de la guerra, un caudillo que los guiase en la batalla.

    En ocasiones, aquellos hombres que por diversas razones no percibían herencia y no tenían otro sustento, se agrupaban en torno a un capitán para hacerse contratar como mercenarios.

    Estas dos realidades se representan en la tropa a través del caudillo.